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jueves, 10 de abril de 2008

Sensacionalismo y la cultura popular

Los diarios sensacionalistas dejan condenados a una muerte civil a los involucrados en las noticias; crean un mundo imaginario de miedo que lleva a la desensibilización frente a la violencia, a la insolidaridad y al fatalismo; promueven más antivalores que valores; consolidan la creación de una subcultura de obsesión por lo perverso; desubjetivizan al ser humano; manejan un concepto errado de Libertad de Expresión; infringen varios postulados ético-profesionales. Los jóvenes de 13 a 18 años, especialmente los de estratos más pobres, están atrapados por estos periódicos.

Los jóvenes les dedican en promedio 20 minutos de lectura por ejemplar. Les otorgan una calificación promedio de 8 sobre 10. Son los pobres quienes los aprecian más, los leen con mayor detenimiento y los guardan o coleccionan: quiere decir que la valoración varía según el estrato socioeconómico y que a menor estrato, mayor gusto. Aceptan todo lo que se publica en estos medios, aunque se dan cuenta que exageran, y nunca los cuestionan: quiere decir que se trata de muchachos que todavía no tienen un criterio formado y, por lo tanto, realizan una lectura pasiva de los diarios. Si bien no aceptan directamente que la motivación para leerlos es el gusto por la violencia y el sexo, se ha podido comprobar que ése es su principal interés: satisfacen su morbo al tener acceso a la descripción de los detalles de las informaciones violentas y de índole sexual.

Estos impresos son preferidos porque presentan notas que no salen en otros periódicos y porque son económicos y “directos” en su redacción. Se constituyen en agentes socializadores de los jóvenes debido a que les permiten estar informados, compartir esos “conocimientos” con sus grupos sociales y hacerse una idea de cómo funciona la sociedad. Supuestamente, cumplen un rol preventivo; empero, en verdad son ansiógenos, porque no hacen más que provocar preocupación, tristeza y miedo entre los jóvenes, sin hacerlos pasar de la mera emoción a la reflexión y, menos aún, a la acción.

En general, los jóvenes perciben que en los cotidianos hay más antivalores que valores. Sin embargo, esa percepción no va más allá de un simple darse cuenta de los contenidos negativos demasiado obvios. No se inquietan, ni se cuestionan. Se limitan a aceptarlos y quererlos como son.

De cualquier manera, es urgente iniciar acciones concretas de educación entre los lectores de medios de comunicación para que incrementen su sentido crítico frente a los contenidos informativos -sensacionalistas o no-, así como procesos de autocrítica en el rubro periodístico para tomar conciencia de la responsabilidad social que implica ese oficio.

Este es un vídeo muy interesante que pueden observar acerca del sensacionalismo del periodismo:


Y si quieren visitar la página del EXTRA.... tienen la opción.
Mastereizer

sábado, 5 de abril de 2008

Entre la seriedad y el sensacionalismo

¿Se están convirtiendo los medios de comunicación en sensacionalistas y sin seriedad alguna?

Si bien, para buena parte de la élite social y del conservadurismo letrado, la crónica roja es altamente nociva porque banaliza la violencia o la provoca (dos posiciones aparentemente opuestas pero que coinciden en el cargo de conciencia que las suscita); para muchos periodistas y escritores latinoamericanos el tema ofrece la insoslayable oportunidad de retratar a las sociedades como ellas son, iluminar una realidad desmesurada asumiendo el reto de inventar recursos (por eso nuestras exuberantes expresiones melodramáticas, nuestro "realismo mágico", lo "real maravilloso", etc.) para "hacer creíble nuestra vida".1 La crónica roja es la realidad condensada que supera a la ficción. Desde luego, todo depende del enfoque o encuadre, de la intencionalidad y del tratamiento; allí radica su importancia y utilidad social para trabajar la condición humana y los dramas de sociedades injustas y, por eso mismo, violentas.

Sin embargo, ¿podemos calificar a unos medios de sensacionalistas y a otros no? ¿La supuesta "seriedad" de unos excluye un enfoque sensacionalista? Empecemos recordando que Pulitzer fue uno de los padres del sensacionalismo, solo así pudo competir con Hearst; sin embargo, ahora ese nombre lleva uno de los premios periodísticos más prestigiosos en Estados Unidos y en el mundo. Además, basta mirar las páginas, especialmente las primeras, de los diarios más "serios" en el ámbito nacional e internacional y los despachos de las agencias de noticias para encontrar un enfoque sensacionalista explícito o sutil y solapado, proveniente de una práctica periodística heredera, en gran medida, de los criterios de noticiabilidad que prevalecen y que priorizan, en la selección y despliegue, los temas más impactantes y candentes: violencia urbana, guerras, accidentes, catástrofes, lo raro e insólito; en detrimento de temas vinculados al desarrollo, educación, cultura, ciencia y tecnología.2 Entonces, ¿el sensacionalismo es una característica de ciertos medios de la cual carecen los llamados "serios"? ¿Solo algunos de ellos buscan llamar la atención del público para vender?

1. Como lo puntualizó García Márquez al recibir el Premio Nobel: "Las criaturas de esta realidad desaforada hemos tenido que pedirle muy poco a la imaginación, porque el desafío mayor ha sido la insuficiencia de recursos para hacer creíble nuestra vida".
2. La investigación "Situación de la comunicación en América Latina", de CIESPAL, evidenció este hecho: para 1990, solo el 20% de los diarios de la región tenían páginas fijas sobre ciencia y tecnología; en contraste, 2 de cada 3 las tenían sobre espectáculos y un porcentaje similar sobre crónica roja.

Checa Montúfar, Fernando.Conclusiones. En publicación: El Extra: las marcas de la infamia; aproximaciones de la prensa sensacionalista . Universidad Andina Simón Bolívar; Corporación Editora Nacional; Abya-Yala: Ecuador.2003.

viernes, 28 de marzo de 2008

Sensacionalismo y La Asamblea Constituyente







La Asamblea Constituyente está debatiendo y tomará decisiones sobre los temas considerados tabú y polémicos como: el aborto, los derechos sexuales, matrimonios gays y la invocación a Dios en la nueva Constitución....



¿Qué es lo que hace la Asambla Constituyente? ¿Acaso ha bajado su popularidad y por eso ahora debaten estos temas, y es que leyes de tránsito y demás no atrajeron la suficiente atención?

María Paula Romo, de Acuerdo País, considera que “hasta el momento el debate en estos temas se ha desarrollado, al menos en algunos medios de comunicación, desde el sensacionalismo y no como un tema de salud pública y de derechos”.

¿Los Asambleístas en realidad deben crear leyes? Yo sé que en realidade estos temas son muy importantes, pero ¿por qué ellos se atribuyen la obligación de crear leyes? ¿Y los legisladores?

Yo creo que la confianza de la gente hacia la asamblea ha disminuido poco a poco desde las elecciones... acaso ahora van a usar el sensacionalismo para ver si la gente vuelve a confiar. Es posible.